Un falso amigo

Se la encontró a media mañana, ella a golpe de barbitúricos; tenía que solapar la idea de su propia muerte. Él, cocainómano, enfermo de muerte en plena vida y, varios años antes, me había topado con él. Hicimos amistad -en casa me acostumbraron a no dejarme llevar por las apariencias- y pasé por su casa muchas veces; muchas. Solo puedo decir que me arrepiento porque nada se puede esperar de alguien que busca la muerte cuando ella habita en tu propia casa. ¿Qué esperar de alguien que pone a su propio hermano a vender costo en las puertas de un instituto? Nada. Se la encontró a media mañana y tuvo Los Santos cojones de decirme que ella tenía muy buen rollo -harta de barbituricos, claro; era enferma terminal de cáncer- No como yo, que me negué a ponerme hasta el culo de cocaína. Paso, pasé. Me das asco.

Noche

Septiembre de 2017. No hace calor. En la tele están poniendo una de bancos; de robo. Esas películas siempre nos caen bien. Sobre todo cuando los Ladrones quedan impunes. Es una tradición.
Tengo un poco de sueño. Normal. Los chinos volando no consiguen mantenerme despierta. Cuántas películas de chinos volando.