Recordando

Yo no quiero más. Ahora te vas con ellos a la Tasca Marina, pero mira cómo estoy… “ella se baja las bragas y me muestra la podredumbre”, cae de mi cuerpo hacia fuera y estoy cansada, muy cansada… ya no puedo más. Un abrazo, el último abrazo. Y me pillo una tunda de cervezas porque nada hay que yo pueda hacer. Ni siquiera lo último que me pide: “que me incineren” . Sueño con ella cada noche.

Cumpleaños

Mañana es tu cumpleaños. Tu cumpleaños. Estoy escuchando los conciertos para oboe de Albinoni; era lo último que escuchábamos, no querías palabras. Me lo decías: no quiero palabras. No quiero palabras. Pues nada de palabras, sé muy bien que son engañosas, como la compañía, como la amistad. Feliz cumplemuerte, mi hermana. Feliz cumplemuerte. Todo cuanto me comentabas era verdad, lo tengo grabado al estilo Villarejo. Era verdad. Descansa en paz y perdona que no te olvide, que te eche de menos, que no haya nadie, que quiera reunirme pronto contigo.

Esparta

Como cualquier espartana que se precie, conozco que he de ser mi propia fortuna; que no han de distraerme horizontes ni suaves luces de poniente sobre esta bella tierra baldía. Pues que la naturaleza no quiso ofrecerme una fértil Tesalia, ni copa dorada por la que alzar mi dicha; hoy levanto mi pecho como escudo -y aprendo a bien morir- solo por él, antes que anunciar mi derrota, bravamente aferrada a esta dura lanza que es mi propio esqueleto.