Sentada con mi sombra

Qué difícil resulta,

qué trabajo me cuesta así dejarte

como al aire de lo que no buscas

sino a retazos de vacío.

 

Concederte el tiempo del que no dispongo,

hacer de mis ideas burdel para tu pecho,

no me deja sino auroras de una nueva nostalgia.

 

Sentada con mi sombra,

las manos sobre el rostro,

una taza de sueño pediría.

Sinenomine

Pues si es cierto que el tiempo

lo desvela todo y rige la verdad,

ese cruel hacedor de promesas y desengaños,

bien pudiera sentarme aquí un momento

y acaso divagar un rato;

apostar, de la clepsidra, por la sutil medida

sin esperar destino.

Y -cicuta aparte- gozar de ese momento

tal vez amargo y rojo,

tal vez hermoso y mío.

Amor rodante

Como el caracol,

amor rodante de pulso a pulso.

Barcarola de espuma

no estés triste.

De arriba al centro

de abajo al surco,

ya sabes:

como el caracol

esperando dentro a que salga

el Sol,

barcarola de espuma rodando el río.

Entre cuatro paredes con tu pecho

mira,

soy yo.

He venido para estar

y ya sabes,

barcarola de espuma rodando el río,

amor rodante de paso a pulso.

Do you Want to Know a Secret?

No sé si lo recuerdas…

entró como una furia

la cabeza bien alta

y su abrigo de Fedra

impregnándolo todo.

Era una mañana cálida,

el horizonte rosado

y la torre -a lo lejos-

observaba la escena.

Una ventana

Yo tenía una ventana cerrada,

armario de una nube,

barrera para un sueño.

Tenía una ventana más sobre el gran edificio.

Montones de espacios vacíos,

cientos de ojos en un ojo.

Tenía una ventana.

La duda

Estoy varada en esta costa de tu ausencia

agotada por el largo pasaje

y sin saber -ahora lo dudo-

si mereció la pena viajar noche y día

para llegar a dónde.

Ahora que ni siquiera distingo

sed de realidad

me inclino sobre ti en sueños

con los ojos vacíos

y te pregunto

si no vendrás para quedarte

con cualquier pretexto.