Sentada con mi sombra

Qué difícil resulta,

qué trabajo me cuesta así dejarte

como al aire de lo que no buscas

sino a retazos de vacío.

 

Concederte el tiempo del que no dispongo,

hacer de mis ideas burdel para tu pecho,

no me deja sino auroras de una nueva nostalgia.

 

Sentada con mi sombra,

las manos sobre el rostro,

una taza de sueño pediría.

La rueda

Cuando me preguntaron si podían grabar mi imagen durante la entrevista de trabajo me chirriaron los dientes, pero me educaron bien y pude mantener la compostura. Lo que me extrañó fue ver frente a mí doce pares de ojos para un sencillo trabajo como auxiliar externo en una obra para la Diputación. Por más que lo intento no puedo olvidar la cara de cada uno de ellos, tampoco el cinismo.

Diecinueve de septiembre

Revuélcate por este instante

que tanto te pertenece.

Deja que el vello de tu cuerpo se temple

bajo el hermoso lomo arqueado de la bestia.

Complácete.

Mezcla la suma brevedad de la vida

con el eterno esplendor de la milésima.