Insomnes

Tal vez el silencio alrededor es tan grande,
aun a sabiendas del estruendo solapado que lo produce,
que metida yo en la tinaja y tú en el libro
la trinchera se haya hecho palpable
una vez burlado el crepúsculo.

Te he sentado a mi lado con un vaso de diálogo sin voces.
Bebemos despacio.
Amanece.