Otra mujer

Esta noche me sirvo una taza de té, no hay a la vista ningún escaparate ni soy capaz de verte mirando en el espejo. Parece que tras décadas de tempestad en las sienes de repente alguna calma despistada se hubiera instalado en mi interior declarándote ausente.

Voy a disfrutar de este té. Sorbo a sorbo me voy recreando en la conciencia de saberme libre después de años. Tal vez mañana regresarás vestida de recuerdo. Hoy es hoy.

Penetrar en el reino del sueño sin el sonido de tu nostalgia me hace sentir otra mujer, una que se ocultaba o no existía. La mujer que no te piensa.