Tal cual

Tú y yo hacemos oídos sordos mientras nos disfrutamos esta cerveza bien fría esta tarde de verano. La ciudad casi vacía y un grupo de amigos se divierte en la mesa contigua.

Con aspecto de simio un no tan joven hijo de alguien dirige el asunto en el grupo; risas y rechuflas: se nota que tú y yo nos queremos. El simio alza la voz con megafonía homófoba: cuando yo sea juez -y esta vez paso el examen- este tipo de aberración -dirigiendo su mirada hacia nosotras- no la pasaré por alto.

Nos levantamos y nos vamos. La evolución queda lejos.