Privado

Frente a mi puerta, que es una ventana, todos los temores se detienen. Vivo en medio del abismo cubierta por mis ojos. Traicionados por las enredaderas los sueños se destejen, la mar se queja y amotina bajo el viento envenenado.
Dentro, en la burbuja, por debajo del ombligo se sigue reinando por más que se quisiera la república.

Es primavera