Do you Want to Know a Secret?

No sé si lo recuerdas…

entró como una furia

la cabeza bien alta

y su abrigo de Fedra

impregnándolo todo.

Era una mañana cálida,

el horizonte rosado

y la torre -a lo lejos-

observaba la escena.

Una ventana

Yo tenía una ventana cerrada,

armario de una nube,

barrera para un sueño.

Tenía una ventana más sobre el gran edificio.

Montones de espacios vacíos,

cientos de ojos en un ojo.

Tenía una ventana.

Confidencias (para esos acosadores desde la infancia)

A Julio le ha salido un amigo comentarista a sus espaldas, pero no se siente herido ni abandonado. Me ha servido un té frío con limón mientras me explicaba la escena de la evidencia en aquel bar abarrotado minutos antes de la proyección. Ríe y se abandona a su alegría pintada de entusiasmo.

No hay mal que por bien no venga, dice, con la mirada serena. En quince días ha recuperado la tierra bajo los pies y remueve el café con una cucharilla regalo de Lucas, que por fin ha dado señales después de años.

La vida es como un golpe de mar que trae cosas y se las lleva violentamente. La estrella le sonríe.

Insomnes

Tal vez el silencio alrededor es tan grande,
aun a sabiendas del estruendo solapado que lo produce,
que metida yo en la tinaja y tú en el libro
la trinchera se haya hecho palpable
una vez burlado el crepúsculo.

Te he sentado a mi lado con un vaso de diálogo sin voces.
Bebemos despacio.
Amanece.